Qué nos inspira

Entendemos la educación como un dispositivo de transformación social, presente en diversos momentos y lugares de la vida cotidiana. Los museos son espacios en los que se puede construir puentes que permitan la comprensión de nuestras historias, memorias y patrimonios. Por esencia, son lugares de encuentro, intercambio y contacto de diversos saberes, culturas y prácticas a través del tiempo, que permiten reconocernos como individuos integrados a una sociedad e identificados con el contexto de cada país, a través de un proceso en construcción permanente.

Al interior de los museos, la educación promueve el cambio y la transformación, articulando y dando sentido a las distintas partes, funciones y disciplinas que comparecen en estos espacios. Los museos son organismos vivos que dialogan con el exterior, que se abren a la sociedad, la comunidad y los públicos a través de programas y actividades educativas.

La necesidad de los museos de reflejarse y reconocerse en sus públicos (asiduos y por cultivar) ha desarrollado el ámbito de la pedagogía de museos a tal punto que hoy es reconocido como una tendencia que progresivamente suma profesionales de distintos campos. Durante las últimas décadas en Europa y Estados Unidos, los departamentos de educación se han convertido en la zona de mayor interés para especialistas y público general, provocando una serie de transformaciones administrativas, metodológicas y teóricas que van en directo beneficio de la experiencia de los asistentes.

En Latinoamérica, los enfoques en este campo son diversos, de acuerdo con los propios contextos y condiciones en que se desarrolla. En su gran mayoría, el quehacer educativo en espacios culturales ha partido de la praxis, a la que se han sumado la investigación y formación profesional. Tanto las experiencias informales desarrolladas por individuos o colectivos, como los departamentos y unidades de los museos, han demostrado, a través de diversas escalas y formatos, la importancia de la educación a nivel comunicacional, de difusión y acceso. Al mismo tiempo, han dejado en evidencia que la educación es una decisión política que se convierte en una forma privilegiada para la recuperación de los conocimientos y saberes de las comunidades, la sensibilidad estética, el análisis visual, la subjetividad y el juego, como estrategias de aproximación crítica a la cultura y la sociedad contemporánea.